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miércoles, 8 de junio de 2016

La importancia de la Historia Oral

Para la presente investigación se tomaron como referentes teóricos:

Thad Sitton, George L. Mehaffy y O.L. Davis (1967): las técnicas de investigación en Historia Oral.

Los autores describen en su trabajo de manera detallada el proyecto de la revista Firefox  book (1967), proyecto escolar que nació en el marco de las clases de inglés y periodismo en una escuela de Georgia, en Estados Unidos y que basaba su práctica en la recolección de Historias Orales, folclor y vida tradicional de su comunidad. El proceso de recolección de la información se dio dentro y fuera del aula de clase, abriendo nuevos espacios de diálogo entre el quehacer de la escuela y la vida social comunitaria. Al observar los alcances que dicha práctica generó en beneficio del aprendizaje de los alumnos, observaron que era necesario aportar un manual que sirviera de orientación para los docentes que desearan poner en práctica una nueva estrategia didáctica en el aula de clases para generar un aprendizaje significativo. Fue así como la Historia Oral –de ahora en adelante HO- tomó protagonismo, ya que basaba su estudio en registros vivos, fundamentados en la pedagogía del aprender haciendo que se fundamenta en la práctica y la experiencia directa de los estudiantes con el objeto de estudio, y con esta la entrevista como principal técnica de recolección.

Sitton, Mehaffy y Davis mencionan una de las experiencias inspiradas en los resultados de la revista firefox y que se desarrolló en un contexto escolar basándose en la historia de casos, la cual se denominó “Historia oral: la familia como plan de estudios” el objetivo del trabajo fue recolectar las historias de vida de los bisabuelos, abuelos, tíos y padres con el fin de realizar libros que detallaran sus vidas, para socializarlos como acto que honraría el papel de dichos integrantes dentro del núcleo familiar, a continuación los estudiantes relataron su experiencia en la aplicación de HO, luego se encargaron de la transcripción de las cintas obtenidas en las grabaciones, algunos lo hicieron de manera textual sin omitir detalle, otros por el contrario, prefirieron escuchar y sintetizar las respuestas; los resultados de este proyecto se organizaron partiendo de lo cronológico, de la importancia de los sucesos, o de acuerdo a las preguntas-respuestas, ello con el fin de darle un orden al texto; para complementar el trabajo los estudiantes hicieron uso de los álbumes familiares, para darle mayor fortaleza a los relatos, con el objeto de finalizar el trabajo de escritura y edición del texto.

Los autores plantean que no todos los trabajos de HO responden a unos mismos criterios, por tanto presenta ante el lector una serie de tipologías, que servirán de insumo para el docente que tenga como pretensión poner en práctica en el aula de clase la Historia oral, tales como se presentan en la siguiente tabla:.


Autobiografía oral
Las historias biográficas de la familia
Enfoque social

Los efectos locales de acontecimientos nacionales

Estudios de historia social de la comunidad

Estudios políticos

Estudios folclóricos

*Historia viviente: entrevistas de informantes de la comunidad por el grupo escolar.
*historia oral del barrio.
*Un libro de recuerdos.
*La investigación de los orígenes de los nombres de lugares locales.
*Historia oral de la escuela, *Historias orales de construcciones orales.
*la historia biográfica oral general.
*La historia biográfica oral: el enfoque en un tema
*Historia biográfica oral: el enfoque cronológico.
*La historia biográfica oral: el estudiante.
*La historia biográfica oral: artista popular o folclórico
*una genealogía familiar: proyecto de historia oral.
*Un proyecto de archivo familiar.
*La historia comprehensiva de la familia.
*Un libro de recetas de cocina de la familia e historia social.
*Exploración de las raíces familiares.*Historia oral familiar: un estudio en el contexto natural
*Fotografías históricas e historia oral.
*La comunidad en guerra.
*La historia oral del centro citadino.
*Una historia oral de una industria local.
*Una historia oral de los inmigrantes.*La historia oral del medio ambiente.
*Un proyecto de oficios y profesiones.
*La historia oral de un acontecimiento local importante. *Crónica de acontecimientos locales recientes mediante la historia oral. *Historia de las instituciones u organizaciones.
*Una historia oral de artesanías tradicionales
*Historia social: estudios de “entonces y ahora”, *Historia social: variaciones étnicas, *Proyectos de historia étnica, *Estudio de una campaña o elección locales.
*Retrospectiva de una controversia, vida de personajes políticos locales *Papeles políticos locales, la estructura de la política local. *Reuniones políticas locales, folclor político
*Una auto entrevista, *Estudios de folclor estudiantil.
*El folclor de los niños.
 *Folclor de la familia, una compilación en toda la comunidad.*Variaciones étnicas en el folclor.

Sitton, Mehaffy y Davis plantean que el grupo que emprenda un trabajo de HO debe seleccionar una tipología que se pueda ajustar a las necesidades particulares de la investigación, seguido a ello deberán tener en cuenta los siguientes aspectos técnicos como: el uso de la grabadora, ya que la memoria del entrevistador y de sus notas generales pueden quedarse cortas en los registros, se debe tener presente el tipo de cinta a utilizar, la cual debe posibilitar la grabación de todo el proceso de entrevista, se debe tener claridad del funcionamiento de la grabadora, de las capacidades y de las limitaciones de la misma, ésta no puede convertirse en un obstáculo para alcanzar un ambiente de confianza con el entrevistado, todos los integrantes del equipo deben familiarizarse con el uso óptimo de esta herramienta técnica.

Los autores sustentan que todo proceso de investigación de HO debe iniciar con una planeación preliminar, la cual se basa en la selección de un tema, la búsqueda de  antecedentes que den cuenta de éste, a continuación se debe realizar una guía para la entrevista, la cual debe contener preguntas y temas preliminares que enfoque al entrevistado en la consecución del objetivo de la entrevista. Si bien es cierto el trabajo de la HO se enfoca en el trabajo de campo, en el cual el estudiante entra en contacto directo con otros seres humanos, es responsabilidad de quien asume dicho trabajo realizar notas de campo, formatos de entrevista, permisos que legalicen el uso de material y fotografías o esquemas del lugar; es en dicho trabajo cuando se pone en práctica todos las destrezas y habilidades adquiridas en el aula sobre la entrevista, principal técnica de la HO y que difiere de la encuesta que contiene preguntas cerradas y no genera un acercamiento con quien hace las preguntas, según el planteamiento de Sitton, Mehaffy y Davis “La entrevista de la HO es una habilidad complicada que se aprende mejor por medio de la experiencia real” (cita )

Es importante que el docente inicie con ejercicios de entrevistas dentro del aula de clase, con el fin de que los estudiantes logren dominar la técnica, para ello puede hacer que el estudiante entreviste a sus compañeros y que experimente también el papel de entrevistado, al superar esta primera etapa el estudiante deberá seleccionar un familiar o conocido para hacer su primera entrevista fuera del aula de clase, todo docente debe tener presente que no todos los estudiantes estarán en disposición de realizar el trabajo por timidez, dichos estudiantes pueden encargarse de concertar las entrevistas, transcribir las cintas o como editores o fotógrafos.

Los autores plantean la siguiente ruta para llevar a cabo el proceso de entrevista de la HO, en un primer momento se debe realizar una investigación previa como se sustentó anteriormente, donde los investigadores deben concretar el tema que se pretende desarrollar, con ellos se deben plantear un objetivo general y unos específicos que vayan interconectados con el resultado que se desea alcanzar, se debe realizar una guía de entrevista con el fin de poder localizar los posibles informantes, quienes se deben seleccionar de acuerdo a la pertinencia de sus posibles aportes, por este motivo se contará con un grupo de posibles entrevistados.

En el segundo momento, los investigadores deben seleccionar un lugar ameno para llevar a cabo la entrevista, puede ser un lugar que le sea familiar al entrevistado, que le permita evocar recuerdos de su experiencia vivida. Es central que la entrevista se inicie haciendo preguntas que sirvan de antecedentes, tanto de la persona como de la temática que se abordará, (información biográfica). Finalizada la introducción del proceso, los entrevistadores harán las preguntas centrales del trabajo. Es necesario pedir ejemplos para profundizar en las respuestas, se debe solicitar aclaración frente a palabras no conocidas por el entrevistador en caso de desconocer su significado. Quienes realizan el proceso de entrevista deben hacer uso de libretas de apuntes donde se anotarán expresiones y emociones del entrevistado, para ello se requiere el uso de cámara fotográfica con el fin de registrar el momento, en el caso de no contar con ella se debe realizar un diagrama.

En un tercer momento se debe proceder a escuchar las grabaciones con el fin de realizar un proceso de evaluación y retroalimentación de la entrevista realizada, se deben tomar notas de la experiencia de escucha para plasmarlos recuerdos, las emociones, las expresiones y todas las percepciones que hayan ocurrido durante la entrevista. Este proceso debe permitir a la vez determinar si es necesario llevar a cabo otra entrevista, en tanto hayan quedado respuestas inconclusas, dudas o confusiones frente a las respuestas o porque hayan surgido nuevos interrogantes que respondan a los objetivos de la investigación. Esto daría cabida a un cuarto momento en el cual se debe preparar la segunda entrevista siguiendo los mismos pasos descritos anteriormente.

Es pertinente resaltar que para emprender un trabajo de HO, se debe hacer uso de los aportes de Sitton, Mehaffy y Davis, en tanto ofrecen un manual que retoma los detalles técnicos que deben ser utilizados en una investigación de este corte. Es así como los autores Fabio Castro Bueno y Renán Vega Cantor, aplican en sus prácticas de investigación oral, las tipologías y técnicas descritas por los autores, a las cuales  se les realizan algunas modificaciones, en tanto, deben responder a las características particulares del contexto donde se lleva a cabo el trabajo de investigación, sugerencia que enfatizan los autores norteamericanos, posibilitando que el manual logre fortalecer las prácticas de maestros no sólo en el entorno universitario, sino también en el ámbito de la educación básica y media. 

ONDAS: La Investigación como estrategia pedagógica.
El programa ONDAS (2001)[1] busca propiciar espacios que permitan fortalecer la cultura de la investigación más allá de las academias universitarias, espacio que por años ha sido pensado como único hacedor de ciencia, por lo tanto, ha venido ofreciendo herramientas a maestros y maestras de la educación básica y media, con el fin de que sea a través de su quehacer cotidiano que se incorpore el uso de la investigación dentro del aula de clase, con el fin de generar un aprendizaje significativo que surja de la misma experiencia y práctica de los estudiantes, abriendo una brecha entre el conocimiento transmitido y el conocimiento o saber adquirido.

ONDAS encamina su estrategia pedagógica en el aprender haciendo, tanto maestros (a) y estudiantes, tienen un papel activo en la consecución de conocimientos, la educación no será más un acto jerárquico, donde el maestro es el poseedor de conocimiento y el estudiante es el recipiente vacío que se debe rebosar. Por el contrario será considerada un acto de diálogo y concertación, donde el maestro (a), seguirán con su papel activo, ya no como simples transmisores de conocimiento sino como promotores y orientadores de la investigación en el aula de clase, el estudiante tendrá un papel protagónico en la investigación.

ONDAS busca que los problemas de investigación surjan de las necesidades del contexto de los escolares, con el fin de darles una posible solución y con ello propiciar la formación de líderes comunitarios, propósito que será viable en tanto se haga un proceso de socialización de los hallazgos, con el fin de expandir la onda a otros espacios, que logre incentivar la implementación de nuevas prácticas en el aula de clase. Es así como la investigación surge como una estrategia pedagógica, desde la cual se pretende brindar conceptos, metodologías e instrumentos a los maestros (as) para que hagan el acompañamiento a los procesos de investigación de los estudiantes.
El proceso de enseñanza y aprendizaje significativo, será posible a través de la constante reflexión de la práctica de los maestros (as) y el incentivo del espíritu de indagación de los estudiantes, dos ingredientes claves cuando se habla de investigación en el aula escolar. Es así como la investigación se convierte en una herramienta y/o estrategia pedagógica para construir saber, así mismo se busca trascender el currículo institucionalizado, con el objetivo de ir propiciando una cultura de la ciencia, la tecnología y la Innovación en el ámbito escolar. 

Dicha estrategia contará con los siguientes momentos: la autoafirmación donde se distribuye material de trabajo y se dan recomendaciones bibliográficas; la formación integrada que consiste en la inscripción de los grupos de investigación en el Sistema de información y gestión del programa Ondas (SIGEON), donde se deben ingresar las preguntas y todas las actividades que el grupo realiza, los espacios de discusión temática, las asesorías con el asesor de línea, configuración de redes temáticas y espacios de apropiación social del saber y conocimiento; el diseño de una ruta flexible, basada en las necesidades contextuales y enmarcada en las etapas de investigación; la organización y reseña de contenidos de orden teórico-conceptual, metodológicos, operativos- instrumentales, actitudinales y éticos, con el fin de realizar un acercamiento temático y problemático para esbozar la pregunta de investigación y la organización del proceso, por último la elaboración de la propuesta metodológica de aprender a investigar investigando como ejercicio de autoformación, por lo que se ofrece una guía o referente para el trabajo.

El proyecto ONDAS brinda unas etapas, segmentos o trayectos para llevar a cabo el proceso de investigación, al finalizar cada una de estos pasos quedará como evidencia una bitácora que debe contener lo aprendido y las reflexiones de la práctica con el fin de ser transmitidas a otros.





Estar en la onda de ONDAS

Perturbación de la onda
Superposición de la onda
Diseño de la trayectoria de indagación
Recorrido de la trayectoria de Indagación
Reflexión de la onda
Propagación de la Onda
Conformación de la comunidad de saberes y conocimientos
Trabajo en grupo
Preguntas-respuestas- interrogantes –nuevas preguntas
Formulación de preguntas que nos inquietan
Diseñar un instrumento como lente de observación.
Elaboración del estado del arte: conocer el resultado de otras investigaciones para no repetir lo que otros ya habían investigado
El grupo hace un alto y miran lo que ha ocurrido en tres momentos: 1.convocatoria y acompañamiento a la conformación del grupo, la formulación de las preguntas y el planteamiento del problema. 2. diseño y recorrido de la trayectoria de indagación. 3. reflexión, propagación de las ondas y construcción de comunidad de ONDAS.
En esta etapa se debe dar a conocer los resultados de la investigación, para que otros se puedan beneficiar de la experiencia del grupo, así es posible construir saber y conocimiento.
Conformado por grupos de investigación, líneas temáticas, redes temáticas de actores y territorios.
Trabajo cooperativo
Pregunta como herramienta clave
Planteamiento del problema de investigación
Analizar las partes del problema
Retomar la trayectoria de indagación: observar las actividades, herramientas, tiempos, responsables y metas parciales de la propuesta.
En cada fase se realiza un barrido de instrumentos, se organiza los materiales, instrumentos y herramientas que permitieron llevar a cabo la investigación como: libretas de apuntes, bitácoras, formatos auxiliares, registros audiovisuales. Además  herramientas como: encuestas, entrevistas, grupo focal, observación participante, etnografía, grupo de control, historia de vida y autobiografía. Estos insumos son claves para realizar la reflexión de la onda.
La propagación de la onda es la función social de la investigación, por tanto debe ser impactante, innovadora y atractiva para sensibilizar a otros. Se debe presentar en tres momentos: 1. Propagación de los resultados de la convocatoria en nuestra institución, en la comunidad y en la familia. 2. La propagación durante el recorrido de la trayectoria de indagación. 3. La propagación finalizada la investigación.
El propósito de ONDAS consiste en organizar redes de trabajo, que respondan al objetivo de ser una comunidad de saber
El Grupo de investigación conformado por maestros- maestras y estudiantes con un interés común y con compromisos como miembros activos Deben contar con normas y responsabilidades. La organización del trabajo, parte de la elaboración de un cronograma y horarios, la asignación de roles como: el vocero, el relator y el tesorero, además de la conformación del equipo de logística.
La Motivación para preguntar despertara la Curiosidad, la búsqueda de posibles soluciones y los caminos para aclarar algo.
Descripción del problema de investigación
Definir las trayectorias de indagación para resolver el problema
Consulta de referentes bibliográficos, enlaces electrónicos, recomendaciones de asesorías virtuales.
1 Análisis de los instrumentos, para la lectura y relectura de los archivos, con el fin de identificar las anotaciones más novedosas.
1. Planeación de los espacios y eventos en que se puede propagar la onda. 2. selección de unos lenguajes orales, escritos o visuales 3. Escogencia de medios en que se debe divulgar la investigación.
Los Maestros y maestras deben responder los siguientes interrogantes: ¿Cuáles serían las características del espíritu científico que se fomentan en el tipo de organización que propone ONDAS (grupos, líneas, redes y comunidades)?, ¿De qué manera la organización de líneas temáticas, redes y comunidades favorece el desarrollo de las capacidades: sociales, cognitivas, comunicativas, científicas, y ¿ Cómo se manifiestan estas en los miembros del grupo?
Convocatorias
Diferenciar el tipo de preguntas: pregunta de investigación, que  requieren de un proceso organizado para responderlas; preguntas normales: surgen de algo que se observa y que se puede contestar con una pequeña consulta.
Argumentar la importancia del problema a investigar
Contar con el Asesor de línea colaborador para definir, seleccionar y argumentar la metodología, escoger las herramientas para resolver el problema de investigación
Confrontar la duración de las actividades con el cronograma. Revisar los recursos económicos, físicos y humanos.
Elaborar el informe de investigación y reorganizar las anotaciones identificadas en los instrumentos de registro


Formulación de preguntas y planteamiento de problemas de investigación para ser inscritos en el SIGEON[2]
Oleada de preguntas que se deben registrar
Identificación de la población beneficiada
Definición del cronograma y funciones de los participantes
Diseño de herramientas para recorrer la trayectoria.
Definición de los criterios para identificar las instituciones, personas o libros que tienen la información que se  requiere para resolver el problema de investigación. 
Elaboración del informe final, que contiene: el proceso de investigación, los resultados del recorrido de la trayectoria de indagación, los hallazgos más importantes, el avance del saber y del conocimiento sobre el problema de investigación, las conclusiones del grupo sobre los hallazgos y las nuevas preguntas del grupo.


Selección de los problemas
Selección de una o varias preguntas.
Delimitar el problema de investigación
Espacio de trabajo virtual: definir a dónde se dirige y hasta donde pretende llegar (aclarar el camino a seguir y la meta final), cada grupo lo define, al igual que las herramientas a utilizar, como: entrevistas, historias de vida, fichas bibliográficas, fichas de recuperación fotográfica, salidas de campo, sistematización y organización de información.
Organizar el grupo de trabajo de acuerdo a las actividades a desarrollar.
Las herramientas difieren de acuerdo a las necesidades de la investigación y de la trayectoria de indagación.
Reflexión de los maestros participantes para responder a los siguientes interrogantes: ¿Cuáles serían las principales capacidades que desarrollaron los niños, las niñas y jóvenes en el proceso de la investigación?, que aspectos le asombraron y le sirven para incorporar en su práctica de maestros en la etapa de la reflexión de la Onda?
¿Cuáles serían los principales cambios que deben realizarse en la cultura escolar para que la investigación se convierta en una estrategia pedagógica? ¿Cuáles serían las características de la indagación, que practican las maestras o maestros ONDAS ?


Registros físicos y virtuales
Depuración de las preguntas para llegar a una verdadera pregunta de investigación.
Convocatoria
Dialogo y discusión en el grupo para llegar a acuerdos sobre la redacción para el informe final. Discusión de los hallazgos con la comunidad de investigación.
Los hallazgos se deben propagar como resultados
Acompañamiento permanente del maestro o maestra.
Registro de sistematización para la  identificación de  instrumentos como registros de información. Ubicación de los instrumentos en la guía a partir de la libreta de apuntes, los formatos auxiliares de eventos y reuniones, lecturas y búsquedas bibliográficas, cuestionarios, entrevistas y los registros audiovisuales, organización de un archivo.
Asignación de funciones, para hacer registro de las actividades.



Bitácora 1
Bitácora 2
Bitácora 3
Bitácora 4
Bitácora 5

Bitácora 6




Fabio Castro Bueno (2004): Proyecto de investigación de Historia Escolar
El autor inicia su trabajo haciendo una descripción de las principales problemáticas que rodean el proceso de enseñanza en el ámbito escolar, y hace especial énfasis en la enseñanza de las Ciencias sociales; menciona que el “… sistema Educativo vigente se caracteriza por una enseñanza fragmentada, acrítica, desactualizada e inadecuada que no permite la integración conceptual, lo cual desmotiva la curiosidad de los estudiantes y desarrolla estructuras cognitivas y de comportamiento inapropiadas… la enseñanza entendida como una instrucción rígida, metódica y orientada a los aprendizajes observables” (Castro;2004;23), llevan a que las conductas que interioriza el docente en su práctica de aula, estén sujetas a mantener el orden de la clase, explicar verbalmente los contenidos, calificar y utilizar el libro de texto como recurso didáctico fundamental.

Las anteriores son características de la educación tradicionalista, enmarcada en la enseñanza de contenidos, donde el profesor es quien explica, basa su clase en actividades copiadas del texto y evalúa por medio de pruebas escritas y orales. Dicha formación limita la búsqueda de una educación que abra caminos para formar una conciencia crítica, social y moderna en los estudiantes, quienes tan solo ciñen su aprendizaje a la memorización y a la resolución de evaluaciones. Esta situación se enfrenta claramente en la enseñanza de las Ciencias Sociales, si nos centramos en la enseñanza de la Historia, el autor describe como ésta se basa en una educación de “orden elitista, heroica, racista, machista, etnocéntrica, provinciana y basada en acontecimientos”, que permite al docente cumplir los contenidos de manera pasiva y rutinaria.

Pese al panorama tan desalentador, el autor menciona algunas ideas progresistas que a partir de 1984, basados en la idea de Escuela Activa, (propuesta que buscó fomentar la posibilidad de discusión, de debate, de la consulta y de la investigación en el aula), se impulsó una reforma educativa, que fijó como propósitos de las Ciencias Sociales “formar hombres críticos que a partir del conocimiento de la realidad nacional e internacional estuviera dispuesto a participar en forma consciente en la vida social del país” (2004; 27), para dar validez a esta propuesta se necesitaba orientar las Ciencias Sociales de una manera integrada e interdisciplinar, Castro enfatiza que a pesar de los intentos de renovar el proceso de enseñanza- aprendizaje de las Ciencias Sociales integradas, en la práctica se notó un gran desinterés por parte de quienes la enseñaban.

En el siguiente cuadro se puede precisar de manera clara cuales son las prácticas y concepciones que se tiene frente a la educación transmisionista desde docentes en ejercicio y en formación:

El docente en la escuela transmisionista

Docente en Ejercicio
Docente en Formación
Sugerencias
En él recae la responsabilidad de la mala calidad educativa.
Débil formación profesional y disciplinar en el pregrado
Se reclama un maestro intelectual
Es visto como un funcionario que pone énfasis en los métodos y en los procesos instrumentales y operativos
Falta de pedagogía y didáctica
Se necesita un cambio de actitud frente a su labor: ser seres autónomos en sus prácticas, determinar qué enseñar y cómo enseñar
Ejecutor de políticas, poco autónomo, poco creativo, y poco crítico.
Planes de estudio mal fundamentados desde las universidades
Maestro como un profesional de la educación
Administrador de la justicia
Formación pedagógica deficiente distante de la realidad social
Replantear la formación disciplinar de los docentes en formación. 
Reproductor de conocimientos descontextualizados
Desactualización en tecnologías interactivas, falta de identidad profesional 
Experiencias que fortalecen la labor: movimiento pedagógico, expediciones pedagógicas, encuentros, colectivos, redes, comisiones pedagógicas y otras formas de organización
Cae en la rutina
Énfasis en la formación genérica, deficiente formación en lo disciplinar


Debe desarrollar las ciencias sociales con un sinnúmero de asignaturas


La poca reflexión de la práctica docente conlleva a generar un ambiente de tensión y desprecio por la vida escolar, en la cual se conjugan dos mundos, como lo cita el autor “…el mundo del docente rígido, monolítico, con un guión predecible, y el otro, el de los jóvenes, con un universo múltiple, con atmósferas cambiantes y azarosas” (2004; 38), es en este marco de ideas que las Ciencias Sociales, en especial el estudio de la Historia enfrentan una crisis a la hora de ser orientada en las aulas de clase, según Betancourt (1993) los estudiantes no le prestan interés y no le encuentran utilidad a su estudio, ya que “todo está dicho, todo está hecho, ya todo está escrito”, la posicionan como la clase más aburrida, por el método usado al enseñarla, por cómo es evaluada: memorización de datos, fechas y nombres, tanto así que no encuentran la manera de aplicarla a su realidad.

La enseñanza de la Historia escolar se basa entonces en un proceso de repetición mecánica de información, que es transmitida desde las prácticas de los docentes, quienes pretenden exigir a los estudiantes el desarrollo de capacidades de comprensión, análisis y valoración de hechos, sin brindarles un verdadero acompañamiento en el proceso de aprendizaje de ellos. El autor enfatiza el papel fundamental que cumple la investigación en la consecución de conocimientos históricos, mediante el manejo de fuentes escritas u orales, dicha práctica es evadida dentro del ambiente escolar, ya que el docente maneja unos tiempos ajustados en la pretensión de evacuar los planes de estudio. El único acercamiento a procesos de investigación en el aula, que no responden a las exigencias de un proceso de investigación, y que se quedan más bien en el plano de las consultas, se encuentran dentro de los textos escolares, ya que las editoriales, en su afán de estar a la vanguardia venden de manera aparente procesos de investigación “que a la larga deforma y distorsiona tal actividad y la conduce a la mediocridad con cierta complacencia de los docentes”(2004; 40)

Se necesita un cambio de actitud de doble vía, que tanto el docente como el estudiante sean agentes activos en el proceso de enseñanza- aprendizaje, donde sean conscientes “que todo saber es provisional, abierto y parcial”, Castro enfatiza en educar a partir de problemas con el fin de alcanzar niveles de análisis, argumentación y proposición, como resultado de verdaderas prácticas de investigación; Es así como aparece en escena la investigación educativa donde el educador debe ser un intelectual capaz de crear conocimiento a partir de las necesidades de la realidad que le rodea, desde lo político, lo económico y lo social. El primer paso para alcanzar este objetivo, es que el docente inicie la labor de reflexionar sobre su práctica educativa, que ello sirva de ejemplo y motivación para implementar procesos de investigación dentro del aula de clase, donde el docente y el estudiante creen conocimiento, el autor presenta tres opciones de investigación educativa, las cuales se presentan en el siguiente cuadro:

INVESTIGACION EN EL AULA
INVESTIGACIÓN EDUCATIVA CONVENCIONAL
INVESTIGACIÓN SOBRE LA PRACTICA DOCENTE
INVESTIGACIÓN ESCOLAR
Es elaborada por los administradores de la educación o por elementos ajenos a la institución y al proceso escolar.
Relacionada con la investigación que realiza el docente sobre su propia practica enfocado hacia los conocimientos pedagógicos. Mejorar la actuación profesional.
Estudiantes y Profesores agentes activos. Docente investigador=estudiante investigador
No ve las realidades complejas que se vivencia en el aula. 

Formación de un profesor investigador de su práctica
Producción de conocimiento disciplinar a nivel escolar. 
No se hace en el aula
Llevar anotaciones sistemáticas de la experiencia docente
Investigación como estrategia de conocimiento
No parte del interés de los involucrados en el proceso de enseñanza- aprendizaje.
Desarrollo profesional permanente
Investigación del estudiante carácter exploratorio
Condiciones de trabajo +observación reflexión =posible mejoramiento de trabajo escolar
Práctica + reflexión = práctica mejorada
Pregunta o problema histórico escolar +investigación escolar=nuevo conocimiento social, disciplinar y contextualmente válido

Castro Bueno enfatiza que el ideal de la investigación en el aula se centra en la tercera opción del anterior cuadro, donde estudiante y docente son investigadores, que a través de la aplicación de conocimientos y herramientas disciplinares puede llegar a producir un conocimiento histórico a nivel escolar. para sustentar esta idea el autor se basa en los aportes de varios teóricos, que se mencionaran a continuación: Darío Betancourt (año 1993) quien plantea tres planos desde los cuales se debe estudiar la Historia: en el primer nivel se desarrolla un estudio historiográfico donde el estudiante en compañía con el docente debe hacer “seguimiento de un concepto, categoría, autor, escuela o corriente, lo cual permite un espacio para la reflexión teórica, conceptual y metodológica, en el segundo nivel correspondiente a los hechos históricos, se busca que el estudiante, con las habilidades logradas en el nivel anterior, pueda rehacer el programa, atendiendo algunos hechos de su interés y el tercer nivel el de los textos escolares, busca realizar una revisión y critica de los textos escolares alrededor del tema abordado en el nivel anterior, es en este punto donde el estudiante demostrará o desarrollará habilidades de comprensión lectora, escritora y critica de textos.

La propuesta de Renán Vega Cantor (1999) se focaliza en la enseñanza de la historia en términos de problemas, diferenciando el pensamiento historiográfico del pensamiento histórico, plantea que “pensar historiográficamente es diferente a pensar históricamente, ya que el primero se basa en rastrear de una manera exhaustiva las diversas interpretaciones existentes sobre el objeto de estudio”, este paso es vital para el historiador, pero debe ser claro que el docente no puede tener el mismo nivel de exigencia por la multiplicidad de temas que debe abordar dentro del aula de clase, tanto Vega como Betancourt plantean la necesidad de que el docente tenga conocimientos básicos de la disciplina y que el estudiante tenga un acercamiento a dichos procedimientos desde su práctica. El planteamiento de Vega  Cantor aporta el uso de la Historia Oral en la enseñanza, con el fin de que dentro del aula se pueda reflexionar sobre la vida cotidiana y se haga uso de fuentes que no se encuentran escritas.

Desde la sociología los autores Jairo Gómez y Piedad Ramírez (1994), consideran un logro de la enseñanza generar un pensamiento crítico en los estudiantes, quienes desarrollen la capacidad de “dar sentido y significado a los acontecimientos o hechos sociales” que rodean su realidad. Establecen cuatro niveles de comprensión: “1. Nivel de contenido: comprensión reproductiva, de repetición, paráfrasis o aplicación mecánica; 2 nivel de resolución de problemas: según las formas típicas y clásicas de resolución, propias de la asignatura; 3 nivel epistémico: en este nivel se brindan explicaciones, justificaciones y generalizaciones con argumentos coherentes y fundamentados; y 4 nivel de investigación: se está en condiciones de construir nuevos conocimientos, mediante el planteamiento de hipótesis, formular proyectos, cuestionar supuestos” (2004; 70).

Fabio Castro propone “enseñar la historia haciéndola a partir de Proyectos de Investigación Histórica Escolar (PIHE)”, dicha propuesta debe basarse en el aprendizaje por investigación como proceso de construcción de normas, actitudes, destrezas y conocimientos en el aula, la investigación de los profesores como forma de reflexión de su práctica que motive al desarrollo profesional permanente, exige un cambio curricular el cual debe ser abierto y experimental que no encierre la práctica docente en la simple labor de abordar contenidos.  La propuesta del autor abarca 6 aspectos del proceso de enseñanza- aprendizaje, que se mencionaran a continuación:

a.      ¿Qué vamos a investigar?: lo disciplinar en la historia contemporánea: parte de entender el presente como objeto de estudio y enseñanza de la historia, dicho planteamiento se inscribe en lo que se conoce como “Historia del tiempo presente”, la cual basa su estudio en fuentes orales que permiten tener contacto directo con los actores del acontecimiento, su estudio tiene una periodicidad de décadas o años, “hacer historia, sentirse y reconocerse como sujetos históricos” () lo que permite estudiar acontecimientos que rodeen su propio entorno escolar, que a partir de lo cercano pueda reflexionar sobre acontecimientos complejos.

b.      Qué enseñar, qué aprender: se basa en la pretensión de formar un pensamiento histórico en el estudiante, que parte de la premisa “enseñar historia desde la historia”, con ello el docente y el estudiante deben involucrarse en el proceso de investigación e introducirlo en el aula de clase, cada uno debe apropiarse de los procesos metodológicos y las categorías propias de la disciplina, por ejemplo debe tener cierto grado de dominio de “acceso, uso e interpretación de las fuentes históricas y categorías como cambio, permanencia, multicausalidad… etc…”se pretende que a través de la experiencia que un estudiante tenga frente al estudio histórico pueda cambiar su actitud frente a la disciplina

c.       Dónde enseñar, dónde aprender: se requiere de una formación teórica en el aula de clase con la proyección a que ésta afecte directamente los pasillos escolares. El conocimiento traspasa la esfera del aula y se posesiona en el entorno escolar o entorno inmediato del estudiante como fuente de conocimiento, establece nuevas relaciones de poder con quienes le rodean.

d.      Cómo enseñar., cómo aprender: se enseña historia desde la historia, lo cual requiere que el estudiante interiorice el rol del historiador, “el estudiante debe comprender mínimamente la lógica y el método de la disciplina… como parte de un proceso que puede trascender una unidad didáctica o un año escolar”, es necesario que el docente disponga de un tiempo considerable para realizar el trabajo con sus estudiantes, con el fin de tener un aprendizaje significativo, ya que “trabajar con fuentes orales no se trata simplemente de recoger testimonios en un medio magnetofónico o audiovisual”, va más allá del proceso técnico, este debe por tanto seguir unos pasos que le permitan reconstruir e interpretar el pasado, por tanto el autor retoma las propuestas de tres autores:

En el siguiente grafico se observan los pasos que sugiere la autora Carmen Llopis (1997:106):





El autor Gonzalo Zargosa (1997:172), plantea 6 pasos en la construcción de conocimiento histórico, donde el estudiante es un creador y el docente un mediador del proceso:






Por último menciona el planteamiento de Ciro Cardoso, quien ofrece los siguientes pasos para la investigación histórica:



La propuesta de Alfonso Torres (1990:113) nos propone:



El anterior recorrido permitió que el autor planteara que lo “fundamental es la explicación que se haga de los hechos humanos, de las relaciones y los conflictos en las sociedades” (2004: 86). Por lo tanto, es indispensable para la investigación histórica: formular preguntas, trabajar con fuentes (búsqueda, selección, clasificación, lectura e interpretación), tanto escritas, orales, visuales o monumentales que observe el estudiante de manera cotidiana, extraer la información de ellas con lo cual se pueda construir un texto propio (reconstrucción e interpretación de hechos), dar cuenta de los resultados de la investigación con el fin de “aportar conocimiento social” (2004: 86).ç
Para Fabio Castro Bueno, el uso de fuentes orales en el aula de clase, permite una serie de ventajas para el proceso de enseñanza-aprendizaje. En el caso de la práctica docente, lo estimula y reconoce como intelectual, cambia su relación con el estudiante, en tanto, aprende con y de sus estudiantes, construye conocimiento cultural para las nuevas generaciones, se reconoce como investigador y como líder social, despierta la creatividad, la pasión e iniciativa por otras prácticas metodológicas, requiere mayor disposición y tiempo en la preparación (actualización académica), se involucra con el procedimiento de otras disciplinas. Para el estudiante le permite el desarrollo de un sentido crítico de la realidad basado en la identidad, autonomía y pertenencia, el trabajo que realiza lo liga con su comunidad, comprenderá la historia como proceso, pondrá en práctica las herramientas de indagación de la disciplina, despertará mayor interés por ésta, por lo tanto trabajará con experiencias que no halla en los textos de clase. En la parte pedagógica las relaciones docente- estudiante les permitirá trabajar en equipo, partiendo de la necesidad de crear nuevos conocimientos, logra incorporar al espacio escolar nuevos problemas, temáticas y actores, acerca lo cotidiano, las costumbres, lo simbólico y las mentalidades populares al aula de clase. 

La historia:  enseñanza- aprendizaje alternativo
Basada en realidades concretas
Relación entre comunicación, producción de conocimiento y aprendizaje disciplinar.
Enseñarse teniendo en cuenta el contexto
Leer y escribir conocimientos fundamentales, debe  asumirse con placer
Revisión por parte del estudiante de sus mismos escritos 
Docente como mediador que posibilite una construcción social de conocimientos.
Aprender desde un  contexto interdisciplinar,
Manejo de categorías propias de la disciplina histórica
Manejar el método del historiador
Enseñar la historia desde la historia, asumirse como ser social.
Saber hacer en contexto

Renán Vega Cantor (1999): la historia oral en el medio escolar
El autor plantea la importancia de enseñar la disciplina histórica en el ámbito escolar, desde la práctica misma de la historia, donde el estudiante debe familiarizarse con algunos procedimientos metodológicos dominados por el historiador. Es así como se rompe con la idea de que la investigación y la enseñanza son dos prácticas distantes, donde “los investigadores se dedican a una práctica cada vez más elitista, en la que pueden más los intereses económicos que el saber desinteresado, y los docentes se refugian en sus prácticas rutinarias y repetitivas al margen de los avances de la investigación” (1999: 20).La propuesta de Renán Vega Cantor, pretende incentivar el uso de la investigación dentro del aula de clase, en tanto, el quehacer del docente debe renovar los procesos de enseñanza- aprendizaje, encaminados a despertar el espíritu de indagación de él y sus estudiantes.

En la actualidad para este autor, no se puede negar la importancia que siguen teniendo el uso de la oralidad dentro de la investigación social, pese a la fuerte influencia que ha venido adquiriendo la escritura y el uso de nuevas tecnologías en el proceso mismo de comunicarse. Es así como dentro de su propuesta pedagógica la Historia Oral toma protagonismo, pero antes de hacer una descripción detallada de las implicaciones y usos de la Historia oral en el ámbito escolar, el autor explica de manera detallada las características de la tradición oral[3],de la historia de vida y de la historia oral en general, como se presenta en el siguiente cuadro:

ORALIDAD
Tradición Oral
Historia de Vida
Historia oral
La palabra viva fue la forma exclusiva de comunicación entre los hombres.
Reconstrucción biográfica de la vida de una persona, con el fin de acopiar material para buscar explicaciones generales.
La historia oral es la indagación que realiza un sujeto, ya sea académico, investigador o profesional, de un problema específico del conocimiento histórico.
Es a través de la palabra que los pueblos transmiten a sus herederos una parte sustancial del saber acumulado: historia, cosmovisiones, creencias y luchas.
Fuente de estudio privilegiada por la sociología hasta la Segunda Guerra Mundial.
La fuente estuvo involucrada con los sucesos o procesos que se reconstruyen, lo que quiere decir que su alcance está determinado por el límite de vida de una persona
Quienes transmiten los recuerdos no han participado directamente en los sucesos narrados, tienen la misión de narrar y preservar las tradiciones, creencias y costumbres.
Se privilegió el uso de la encuesta que es mucho más fácil y simple de manejar, que la historia de vida.
Se acude a unas técnicas de registro como grabadoras, notas y su propia memoria, en la cual se deben consignar la información directa del testimoniante. 
En la tradición oral se expresan las relaciones hombre y naturaleza, ritos, simbología, construcciones literarias, mitos de origen, cosmología etc. 
La historia de vida aporta datos de orden cualitativo.
Se puede hacer una reconstrucción total sobre diversos problemas. 
Es una representación de la memoria colectiva de un grupo social.
La historia de vida adquiere ciertas condiciones estéticas y plásticas en el manejo del lenguaje, en la fuerza interior y en la pasión del testimoniante.
Es una historia viva, ya que la fuente es de carne y hueso, con una experiencia vital que aflora en sus palabras, a través de éstas transmite sus experiencias, cosmovisiones, luchas, resistencias y acciones cotidianas. Contacto directo de dos agentes, proporciona además: cadencias, sonidos, entonaciones, variaciones, silencios, movimientos, gestos, acciones de las manos y las palabras le da vivacidad a lo narrado.
La Tradición oral es una fuente histórica que permite gracias a su vitalidad acercarse de manera íntima, y suculenta a la autenticidad del acontecimiento.
La historia de vida se encuentra en el terreno fronterizo donde se borran las diferencias entre literatura y conocimiento social.
El conjunto de percepciones que un individuo o grupo tiene de un determinado proceso histórico permite que aflore la subjetividad. Esto se refuerza con el recuerdo y con la interpretación del testimoniante de un hecho histórico. 
Para considerarla como fuente histórica se debe: 1. Estudiar la sociedad de la cual procede, su función social y el papel de quien se encarga de replicarla. 2. Considerar el marco mental de la tradición (la visión de mundo desde donde se construye). 3. La Cronología nos determina el alcance real de la tradición. 4. Evaluar la tradición a través  del cotejo con diversas fuentes y otras tradiciones (pureza o contaminación de la fuente)
La historia de vida ayuda a reivindicar el papel de los sectores populares en la historia.
La historia oral no sirve para hacer reconstrucciones meticulosas de sucesos y acontecimientos, por el contrario a través  de ella se consigue avivar las atmósferas de cómo los sectores sociales vivieron y sintieron un suceso, esto implica captar las pulsaciones de la mentalidad colectiva, las dimensiones de la cotidianidad, los alcances de los mensajes ideológicos y políticos 
El historiador debe manejarla como otra fuente: a. establece un problema. b. ubica las fuentes entre ellas las de tradición oral. c. hipótesis planteadas…
A través de la historia de vida se pueden estudiar los intereses, las expectativas y valores de ciertos agentes populares en el tiempo; reconstruir con su propia voz fragmentos de la memoria colectiva de las comunidades.
La historia contemporánea está determinada por condiciones cronológicas, basadas en la existencia vital de los protagonistas del acontecimiento, puede decirse que da como resultado una historia del presente.
En la enseñanza escolar es IMPOSIBLE realizar investigaciones de la tradición oral como fuente de conocimiento, lo que se puede hacer con ellas en estudiar las que ya han sido analizadas por historiadores (se ciñen a reproducir los hallazgos). 
Se debe proceder ubicando dentro de las comunidades personajes claves por edad, experiencias o capacidad de narración, se deben iniciar una serie de entrevistas para rastrear diversos aspectos de su vida, debe dar cuenta de los sucesos históricos trascendentales y secundarios que permitan ver cómo ha sido su vida cotidiana.   
Historia como una realización colectiva en la que participan los sectores populares “memoria colectiva”, esto significa situarse en la historia a partir de la perspectiva de sus actores directos.


Las fuentes orales al ser narrativas, deben analizarse a partir de la teoría literaria: la musicalidad, ritmo, pausas y silencios del testimoniante. 

El autor menciona en su escrito algunas consideraciones frente a la práctica de la –H O-  en la consecución de conocimiento histórico, en tanto que algunos estudiosos la consideraban como una rama de la historia y otros como una mera técnica de recolección, apunta a un uso democrático de la historia oral, como herramienta que genera un saber histórico, que permite entender las problemáticas del mundo contemporáneo, que rompe con el discurso de la historia tradicional, el cual centra su mirada en occidente,  y se ha caracterizado por: a. Trabajar con un solo tipo de fuente escrita-documental, b. imponer el trabajo individual y aislado del historiador, quién desconoce el papel de los agentes sociales del proceso, y c. Jerarquiza el trabajo y el sentido antidemocrático posicionándola como una disciplina hermética; lo anterior denota su carácter etnocéntrico, heterogéneo y de dominación frente a otras prácticas y formas de ver la historia.

Ante este panorama, quienes apuestan por el uso de la HO y el estudio de la Historia del Presente, mencionan que una de las principales falencias de la Historia tradicionalista es su fuerte verticalismo entre la función del historiador y el uso de las fuentes, ejemplo de ello es su constante búsqueda de la verdad en las fuentes escritas, es así como han formado un fetichismo en torno al uso de los documentos, incrementando el pensamiento antidemocrático de la disciplina y el individualismo en la labor del historiador. Para romper con esta práctica, la HO permite que sean “las mismas comunidades las que lleven a cabo los procesos de indagación histórica[4], que el historiador pase a ser un guía que trabaje colectivamente con dichas comunidades” (1999: 201), que se genere un diálogo de saberes, entre los hallazgos de la HO y la Historia oficial, más que generar una ruptura se plantea un “acercamiento entre los dos saberes, que parta de los intereses y necesidades de las comunidades” (1999: 203),ya que son los agentes sociales que vivenciaron el suceso, quienes con su voz permiten un acercamiento con su sentir y su recuerdo.

La importancia de la HO radica en esa posibilidad de leer “la inflexión, tonalidad, dramatismo de la voz… que es similar al que transmite el teatro”, lo cual contribuye a despertar un grado de sensibilidad en el historiador replanteando con ello su quehacer en la búsqueda de entender el presente y construir la historia real, es por ello que la HO se ha convertido en una pieza esencial para responder el interrogante ¿Historia para qué?, en tanto permite la recuperación “del devenir de los grupos subalternos, clarificar los mecanismos de explotación, entender el desenvolvimiento histórico de la dominación y la opresión… comprender las resistencias, las luchas populares, los procesos de construcción de una cultura popular y una simbología propia y a detectar las posibilidades de subsistir en medio de condiciones adversas, conservando las tradiciones y defendiendo el uso de la palabra viva” (1999:206), su papel es rescatar el sentir de aquellos que fueron invisibles para la historia oficial. Además logra darle protagonismo al espacio cotidiano, a la intimidad de la cultura, de la identidad de los pueblos que no se percibe en los textos, es marginada por ejemplo de los textos escolares de historia que solo “dan cabida a los grandes sucesos, los superhéroes, las acciones espectaculares… como si esto no tuviera nada que ver con la realidad inmediata y las necesidades cotidianas de los protagonistas”, el uso de la HO permite captar creencias, ritos, sentimientos, simbología, religiosidad, machismo y hasta sumisión, características que afloran al hacer un paneo del contexto.

Renán Vega Cantor, también plantea como la HO no es una panacea para la comprensión del devenir histórico, es necesario ser muy conscientes de sus limitaciones, entre las cuales menciona: a. la HO tiene unos alcances ceñidos al ciclo vital de las personas, b. no se le puede considerar como una reconstrucción fidedigna de los sucesos (si es de establecer fechas, lugares, acontecimientos etc) por tanto se necesitará el uso de otro tipo de fuentes, c. la HO agudiza los problemas de la subjetividad, objetividad, punto de vista, valoración, visión política, parcialidad, unilateralidad, ya que se entra en un contacto directo entre el historiador y los agentes sociales, donde el historiador no se puede quedar tan solo en el papel de ser un recopilador de testimonios, la fuente oral no puede ser considerada como una referencia exclusiva, el historiador debe hacerse consciente que existen fuentes escritas, orales y materiales que coadyuvan a darle sentido al discurso histórico.

El análisis realizado por Vega Cantor sirve de antesala para revaluar el estudio de la Historia en la escena escolar, la cual parte de incorporar métodos de enseñanza que planteen nuevos problemas, temáticas y actores, con el fin de desarrollar proyectos de investigación en el aula de clase. El autor menciona que la HO repercute en el aula de clase de la siguiente manera:

Contribuye a romper la distancia entre los estudiantes y sus comunidades; los estudiantes tienen una motivación diferente, que los impulsa a participar en un trabajo que los liga con su comunidad; se fortalece la identidad del estudiante con relación a su comunidad y la localidad; se conocen directamente experiencias personales, ricas en enseñanzas para la vida, que difícilmente se captan en los libros y textos escolares” (1999: 226)
La HO permite que dentro del aula de clase se genere una experiencia directa con algunas problemáticas sociales, que antes se veían de manera abstracta y sin sentido como lo plantea el autor. Es así como los estudiantes y docentes experimentan la labor del historiador, en tanto participan de manera activa en el proceso de indagación de algo que les es desconocido, sumado a ello, tienen la posibilidad de interactuar con espacios alternos al aula de clase, en tanto se requiere hacer un exhaustivo estudio de campo. Vega Cantor plantea además que “la HO contribuye a reconocer la diversidad étnica y cultural de nuestra sociedad al permitir el acercamiento y el diálogo entre saberes y entre variados grupos humanos… (esto permite) generar una actitud de tolerancia y de respeto hacia los demás” (1999: 227).

El autor retoma el trabajo realizada por los Estadounidenses That Sitton, George Mehaffy y Davis (1967) -antes mencionadas en el texto- sobre las tipologías de proyectos orales, las cuales nacen a partir de las experiencias y prácticas en diversos centros educativos de Estados Unidos, con el fin de realizar nuevas propuestas pensadas desde las necesidades de los contextos. Renán logra ajustar dichos tipos a las características del contexto colombiano, dando como resultado unas nuevas tipologías, las cuales tienen como fin ser puestas en práctica en las aulas de clase del país:

1.       Temas relacionados con el estudiante, el hábitat escolar y la familia: deben partir de la realidad inmediata del estudiante, que involucre el entorno escolar y familiar, por ejemplo: hacer sondeos orales sobre la historia de la escuela, elaboración de autobiografías.
2.      Temas acerca del barrio, municipio, vereda o localidad: dichos proyectos aportan el uso de límites precisos basados en la apropiación del espacio y la diversidad de entidades existentes en el país, por ello será útil las conversaciones con familiares, vecinos y amigos los cuales pueden tener referencias de los cambios de los lugares.

3.      Temas sobre migración, colonización, desplazamiento de poblaciones, experiencias de colombianos en el exterior: debido a la  movilidad que caracteriza a nuestra población (dentro y fuera del país), los estudiantes pueden plantear procesos de investigación que tomen en cuenta los procesos de colonización, ampliación territorial, procesos de migración, desplazamientos forzados de la población, migración a sectores internacionales.
4.      Guerras, enfrentamientos, violencia urbana y rural: dichos temas deben ser manejados con gran precisión con el fin de no afectar la integridad de los investigadores, es posible que hasta los mismos estudiantes sean actores dentro del proceso, por lo tanto no se deben personalizar los temas y analizarlos en forma descontextualizada.

5.      Percepción de grandes sucesos nacionales y su impacto local: “sirven para clarificar el impacto de sucesos nacionales sobre la vida local o regional”, por ejemplo estudiar procesos electorales, paros cívicos, acuerdos de paz, con el fin de percibir cómo los pobladores locales perciben el impacto de los hechos.

6.      Movimientos reivindicativos, paros cívicos, tomas de tierras, huelgas, asonadas, marchas: dichos trabajos pueden servir para analizar sus consecuencias inmediatas en el desarrollo social del lugar.

7.      Manifestaciones culturales y folclóricas, tradición oral, religiosidad popular: la diversidad cultural y folclórica de nuestro país aporta gran material que poco ha sido estudiado y que gracias al uso de la Historia oral en el aula puede ser recopilada para reconstruir la tradición y la memoria colectiva.

8.     Política, partidos políticos, grupos de poder, elecciones, gamonalismo, clientelismo y manipulación electoral: este proyecto sería viable en épocas de elecciones con el fin de que los estudiantes conozcan la práctica política del país.

9.      Artesanías, economía informal, microempresas, formas asociativas de producción, economía de rebusque: con ello se hará un análisis de las problemáticas cotidianas que afronta nuestra población y que son cercanas a la realidad de los estudiantes.

10.  Grupos étnicos (indígenas, negros): el autor menciona que por ser un país pluriétnico y multicultural, características que lo hacen diverso, el proyecto de historia oral en el aula puede servir para atacar el racismo y la discriminación y reivindicar las diferencias culturales.

11.   Modas, costumbres: con la historia oral se puede rastrar los cambios de vestido, música, telenovelas etc, a las cuales está acostumbrada la gente según la época, y que puede permitir establecer características específicas de la misma época.

12.  Contaminación, deterioro ambiental, destrucción de recursos naturales, calidad de vida: permite que los estudiantes analicen e indaguen las principales problemáticas que aquejan el medio que les rodea, y que puntualicen que cambios se han presentado a lo largo del desarrollo histórico en su propia comunidad, con ello pueden hacer comparaciones con localidades cercanas.

El autor finaliza el trabajo haciendo unas sugerencias técnicas y metodológicas para llevar a cabo proyectos de Historia Oral en el entorno escolar, menciona que el instrumento central es el registro de audio en grabaciones, por tanto quien realice la entrevista debe manipular de manera apropiada el instrumento. Se debe hacer una planeación preliminar, en la cual se debe determinar el tema a investigar, el docente debe profundizar con textos, películas, u otros recursos con el fin de contextualizar el tema, se debe elaborar una guía, la cual “no debe constituirse como una camisa de fuerza, sino que debe adaptarse al desarrollo de la entrevista” (1999: 258). En dicho proceso se le debe preguntar al entrevistado si está de acuerdo que se use la grabadora, si no es así debe tomar notas que al finalizar debe redactar de manera clara, se debe evitar cualquier interrupción, el lugar debe causarle agrado al entrevistado, con el fin de ganar cierto grado de confianza, para ello debe hacer preguntas que permitan romper el hielo.

Se debe recordar que las grabaciones pueden convertirse en un archivo oral, por tanto se debe marcar la cinta con el lugar, la fecha y el nombre de las personas entrevistadas. Se debe realizar un proceso de transcripción el cual debe ser realizado por los mismos estudiantes, “la transcripción debe hacerse lo más fiel posible con relación a la grabación original. Por ninguna circunstancia se debe modificar” (1999: 259), es posible que en el momento de la transcripción surjan dudas frente a la entrevista, o se encuentren falencias o afirmaciones poco claras, esto permitirá plantear otra entrevista. El maestro en clase, ya con el insumo deberá conducir el proceso de reconstrucción histórica sobre el tema planteado. Si es viable se puede plantear la posibilidad de producir algún material útil para la escuela, el barrio o la comunidad, en el cual se debe hacer el reconocimiento de todos aquellos que participaron.

En busca de un Método de Recuperación de Historia Oral: Sitton, Mehaffy y Davis (1967). Renán Vega Cantor (1999), Fabio Castro Bueno (2004), ONDAS (2001).

Cada método planteado por los anteriores autores, brindaron pautas para ir perfilando una ruta que posibilitara el desarrollo de la presente investigación. En el trabajo de los Estadounidenses Sitton, Mehaffy y Davis (1967), se propone una serie de tipologías para desarrollar trabajos de HO en el entorno escolar, los cuales responden a características específicas de la población norteamericana, no por ello se cierran a ser ajustados a nuevos contextos, por el contrario posibilitan que los investigadores hagan uso de dichos tipos en miras de dar solución a problemáticas particulares. Cabe recordar que la investigación de la HO posibilita abrir nuevos espacios que relacionen el quehacer de la escuela y la vida social, en tanto su aplicación busca la recopilación de registros vivos, para con ello lograr una proximidad con la vida cotidiana que rodea al estudiante y al maestro. En dicha relación de “experiencia y práctica” es que se posibilita el desarrollo de una pedagogía del aprender-haciendo, donde la actitud de estudiante y maestro se asume de una manera activa, direccionando los procesos de construcción de conocimientos y saberes.

Los autores mencionados brindan una guía que detalla la manera como se debe asumir el proceso de recopilación de registros vivos en la HO, poniendo como principal técnica la entrevista. En dicho proceso, tanto el maestro (a) y los estudiantes, dentro del aula de clase, deben realizar sus primeras experiencias con el objetivo de tomar destreza en el manejo de dicha técnica, ya que es la única manera de conseguir dominio para enfrentarse a ejercicios que involucren actores externos del aula. En este orden de ideas, el trabajo de Sitton, Mehaffy y Davis se convierte en una herramienta central para los maestros que se disponen a cambiar la rutina de la educación transmisionista, Pero surgen unos interrogantes frente a su aplicación en las aulas colombianas, y es que en ellas se deben manejar unos tiempos estipulados por el Ministerio de Educación Nacional MEN ¿Es posible incluir dentro de los planes de estudios de las Instituciones Educativas, los cuales deben responder a ciertos estándares y competencias con el fin de proveer a los estudiantes con los conocimientos básicos de aprendizaje, procesos de investigación que involucren la HO como posibilitadora de conocimientos y saberes reales y a la vez cumplir con las exigencias de la ley? ¿Es necesario un cambio de actitud de los maestros, en tanto su quehacer se ciñe a la transmisión de conocimientos abstractos? ¿Cómo incentivar a que los estudiantes en contextos de conflicto armado y cultivos ilícitos, emprendan procesos de investigación de HO dentro y fuera del aula de clase? ¿Cómo manejar temas que afloren realidades conflictivas de la sociedad, sin que el maestro (a) y los estudiantes se conviertan en víctimas del proceso?.

Para la HO, el desarrollo de la vida cotidiana se convierte en el insumo central de su trabajo, por tanto propuestas como las del programa ONDAS de Colciencias (2001), posibilitan inculcar en el ámbito escolar y comunitario, una cultura de la investigación que desarrolle una mirada crítica de los actores sociales o educativos frente a la realidad. Dicho proceso de indagación debe ser asumido por maestros (as) y estudiantes dentro de la vida escolar, como una estrategia que desde la práctica y la experiencia generen un Aprendizaje Significativo de doble vía; donde el maestro (a) no impone conocimiento, sino que logra concertar con el estudiante su consecución partiendo de sus propias vivencias. Por tanto, el papel del maestro se concentra en promover y orientar el proceso de indagación dentro y fuera del aula, y permite que los estudiantes sean protagonistas de dicho proceso. El programa ONDAS, dentro de su estrategia ha diseñado herramientas dirigidas a los maestros para que transformen su quehacer, y lleven a la práctica de sus aulas nuevas maneras de dinamizar la consecución de conocimientos y saberes.

Logra además, que a través de los procesos de investigación que emprenden los estudiantes, no sean tan solo los protagonistas de la escena educativa, sino que también se conviertan en ejemplo para que otros estudiantes se motiven a emprender dichas prácticas en el entorno escolar, como una posibilidad de solucionar problemas que le son inmediatos. Es a la vez una práctica que permite la inclusión del uso de las TIC en el aula escolar, donde el maestro (a) y los estudiantes deben adquirir destrezas en el uso de base de datos, en el manejo de la plataforma virtual del programa, donde además de subir los procesos y resultados, deben mantener asesorías virtuales con su asesor de línea, quien tiene el papel de dirigir y orientar el proceso con maestros (as) y estudiantes. La fortaleza más notoria de la estrategia ONDAS, es la inclusión de semilleros de investigación en la escena educativa de la básica y la media, en tanto el proceso de investigación será emprendido por un grupo de estudiantes y maestros (as), que demuestren interés y motivación por el proceso. En dicho ejercicio se desarrollarán habilidades de liderazgo, trabajo en equipo y cooperación, así que serán ejemplo para la comunidad educativa.

Surgen algunos interrogantes frente a la puesta en práctica del programa de ONDAS, ¿los grupos que participan en el programa ONDAS se motivan por los incentivos económicos o realmente por el deseo de solucionar problemas que aquejan a sus comunidades?, la existencia de un proceso de convocatoria y selección, limita la posibilidad de participar en el programa ONDAS, así existan deseos y problemáticas para ser abordadas. El manejo de algunas de las asesorías deben ser virtuales ¿qué pasa en los espacios donde no existen estos medios?, ¿La adquisición del material ONDAS se limita a los maestros (as) que participan en el programa? Si es así, ¿cómo los maestros (as) que no participan pueden implementar esta estrategia en las Instituciones Educativas?, limitando con ello la expansión de la onda, objetivo central del programa de Colciencias.

Retomaremos los aportes de Fabio Castro Bueno (2004) , entre los cuales podemos mencionar, como el autor logra configuran de entrada una radiografía de la realidad de muchas instituciones educativas del país, en las cuales la educación “tradicional” sigue vigente, pese a la existencia de nuevas estrategias pedagógicas que dinamizan el proceso de enseñanza y aprendizaje en el aula de clase (PIHE). Dicho problema se acrecienta por la falta de reflexión consciente de la práctica del docente en el aula de clase, y en la misma escena educativa, donde no sólo se involucra al estudiante, sino también al padre y madre de familia, a sus pares y directivos; acoplando la realidad social a la imagen abstracta que venden los textos escolares, la cual logra conducir a la mediocridad de todos los actores, como responsables del proceso educativo.

El autor Castro Bueno propone incorporar en la práctica del aula de clase la investigación como una estrategia que permitirá la consecución de conocimiento, actividad en la cual tanto el estudiante como el docente serán agentes activos. Será en dicha actividad, donde el docente logrará que los estudiantes analicen, argumenten y propongan soluciones a problemáticas que aquejen su entorno social, con el fin de brindar sentido al estudio de la Historia, en tanto ha sido considerada como una disciplina hermética y sin aplicabilidad. Castro Bueno propone que los docentes de Ciencias Sociales pongan en práctica en el aula, procesos de investigación de HO, para ello se requiere que los estudiantes y docentes (no historiadores), tengan conocimiento de la disciplina, manejo de categorías y de herramientas utilizadas por el historiador, con el fin de que sea por medio de la práctica del estudio histórico, que los estudiantes y maestros rompan con la idea de pasividad de la disciplina.

Para sustentar su propuesta desde la disciplina histórica, Castro Bueno presenta ante el lector una serie de metodologías planteadas por algunos teóricos, y que son aplicables a la hora de realizar investigación en el aula. Es así como su propuesta de HO pretende que los docentes enseñen a partir del aprender- haciendo. Para ello es necesario que las mismas instituciones educativas, de manera consciente planteen un cambio curricular, donde no se piense tan solo en la consecución de un plan de estudios lleno de contenidos desarticulados con las realidades que rodea la escuela, sino que se hagan consientes del papel que tiene la educación cuando se habla de formar una sociedad, critica y reflexiva. Es así como se debe replantear el papel de la escuela, repensar el papel del maestro, el estudiante, el padre o madre de familia.

Cabe preguntarse ¿si el maestro de nuestras escuelas cuenta con el tiempo necesario para desarrollar proyectos de investigación en el aula, que logre cumplir con el deseo de formar científicos sociales como lo establecen los estándares y competencias en las Ciencias Sociales?, el autor menciona la necesidad de lograr un cambio curricular, ¿es esto posible en tanto existen instituciones educativas que de manera incipiente han construido o mal copiado un PEI, desarticulado a la realidad de la institución?, para lograr un cambio curricular, es necesario la participación y compromiso de todos los miembros de la comunidad educativa, ¿Es posible que en zonas rurales, con existencia de conflicto armado y cultivos ilícitos, la comunidad educativa se interese por una propuesta que necesita disposición y tiempo para llevarla a cabo?, en caso de que salga a la luz pública algún mal manejo o problemática social, es posible que docentes y estudiantes corran peligro ¿cómo deberíamos actuar en caso de una eventualidad de éstas?.

Se pueden mencionar como aportes del trabajo de Renán Vega Cantor (1999) a la presente investigación, el deseo de enseñar la disciplina histórica en el ámbito escolar, partiendo de la apropiación de procedimientos metodológicos de la disciplina por parte de docentes y estudiantes. Con ello es necesario implementar el uso de la investigación dentro del aula de clase, para con ello despertar el espíritu de indagación de los estudiantes, quienes deberán resolver problemas de su cotidianidad. Además, el autor describe trabajos abordados desde la oralidad, lo cual permite aclarar las diferencias que existen entre la realización de un trabajo basado en tradición oral, uno en historia de vida y uno en historia oral, conllevando a suscitar confusión a la hora de poner en práctica, en tanto que todas parten de la recuperación de la historia a través de la oralidad.

Ya que la presente investigación fundamenta su estudio en la  HO, retomaré algunas apreciaciones del autor Vega Cantor, que permiten sea ideal para llevarla a la práctica del aula, primero: permite reflexionar sobre problemáticas del mundo contemporáneo, de lo cotidiano y real para el estudiante, desvirtuando con ello la idea que la historia es estática, que no permite reflexionar sobre el presente y se queda anclada en recitar hechos del pasado, segundo: resalta el papel de los actores sociales en la construcción del discurso histórico, si bien es cierto es su voz la que permite se pueda recrear los hechos, esa posibilidad que brinda la HO de hacer posible el dialogo entre las comunidades e investigadores. Tercero: permite acercarse al sentir, al recuerdo, al olvido de quienes narran las historias, haciendo que para los estudiantes la historia adquiera sentido, se piensen como sujetos históricos y puedan reflexionar sobre la historia de sus comunidades y cuarto: aflora en sus narraciones las costumbres, ritos, símbolos, creencias etc., de las comunidades con las cuales el estudiante puede fortalecer su sentido de pertenencia, perfilarse como líder y desarrollar habilidades de trabajo en equipo.

Cabe resaltar como Renán Vega en su trabajo, expone ante el lector las limitaciones del estudio de la HO, con ello permite que el investigador prevea algunas estrategias para evitar quedarse en la simple recolección de datos; que por el contrario sirva como insumo para que dentro del aula de clase el maestro- investigador pueda desarrollar en compañía del estudiante-investigador, proyectos que generen la resolución de problemas, esto será posible en tanto logren experimentar la labor del historiador. La manera como plantea Renán Vega Cantor el estudio de la Historia Oral permite a la presente investigación lograr una conexión con la línea de Educación Multicultural y Etnoeducación, en tanto exalta por medio de la recuperación de la HO, las características particulares de la población con la cual se trabaja.

El autor Vega Cantor brinda a los maestros una serie de temáticas que pueden ser abordadas desde la HO dentro de las aulas de clase colombianas, haciendo visible la viabilidad de su uso en el ámbito escolar. Dichas temáticas abordan las principales problemáticas que ha afrontado el país y que algunas son reconocidas por la historia nacional desde una óptica macro, por tanto, se convierten en insumo para ser trabajadas en el aula, desde una mirada más particular de los hechos. Ofrece una serie de sugerencias metodológicas y técnicas retomando el trabajo de Sitton, Mehaffy y Davis.   





[1] ONDAS, es la estrategia fundamental de Colciencias para el fomento de una cultura ciudadana y democrática en la población infantil y juvenil colombiana, a través de la investigación como estrategia pedagógica IEP. www.colciencias.gov.co
[2] Sistema de información y gestión del programa Ondas.
[3] La tradición oral es entendida como “recuerdos del pasado transmitidos y narrados oralmente que surgen de manera natural en la dinámica de una cultura y a partir de ésta” (Vega:1999: 176)
[4] “La HO ha permitido la incorporación al conocimiento histórico de muy diversos agentes sociales… por medio de la HO se ha podido escuchar la voz de los viejos esclavos, lo que ha permitido conocer de manera directa un punto de vista totalmente distinto sobre la esclavitud, la voz de las propias víctimas, su persecución de la injusticia, su vida cotidiana, sus cosmovisiones… testimonio de mujeres populares, tradiciones familiares, machismo, luchas obreras, huelgas, protestas sociales… procesos colonizadores y migraciones campesinas… democratización de la historia” (Vega Cantor:1999: 202) 

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